FORMAS DE LA AUSENCIA
“Tomar posición… Practicar una grieta, una fisura en un estado ineluctable. Inventar, afirmar una forma, pero como en negativo.”
George Didi-Huberman
English summary (AI-generated): A curatorial essay by Ileana Diéguez, curator of the exhibition, written in Mexico City in August 2015. It traces how the enforced disappearance of Omar Cubas, Tamara's uncle, in April 1975 and the family's exile led, from around 2009, to a series of mourning actions with her family: recovering letters and stories, mapping sites in Montevideo and bodily explorations of falling, which formed the archive La Patria Personal. Drawing on Didi-Huberman and Walter Benjamin, Diéguez argues that the works do not try to restore an image of the disappeared, but give the absence a body of affects that prevents a second disappearance.
The full text continues below in its original Spanish.
La puesta en relación de estas acciones –éstas que percibimos en forma de imágenes, videos, fotografías, textos, pero que sobre todo son acciones– enuncia una constelación de ausencias y afectos que implica “un remontaje del tiempo padecido”.
Ellas dan cuenta de los “ritos de pasaje”, de los actos de duelo que Tamara Cubas emprendió con su familia para conjurar el olvido, para dar forma a una ausencia.
Dar forma a la ausencia es un gesto arcaico y fundante, como explicita aquel relato de Plinio el Viejo en torno al trazo de la doncella de Corinto por ausencia de su amante, dando lugar al origen vestigial de la pintura. Por ello, es también un trazo de restos, un gesto melancólico, un acto de duelo. En la voz de Didi-Huberman, el gesto morfológico y artístico es siempre “la supervivencia fantasmática de una desaparición”.
En abril de 1975 tuvo lugar la desaparición forzada de Omar Cubas, el tío de Tamara y Leticia; el hermano de Luis, de Mirtha, de Elsa, de Mireya; el hijo de Elida. Y el exilio también forzoso de prácticamente toda la familia Cubas.
Alrededor del 2009, Tamara emprende una serie de acciones consigo misma y con su familia, generadas por la perturbación de aquella ausencia. Veinticinco años después, ya en democracia, los integrantes de la familia presentan ante un juez la declaratoria de desaparición de Omar Cubas.
Las primeras acciones propuestas por Tamara y realizadas en el entorno familiar, implicaron la recuperación de narrativas, de cartas; la producción de nuevos relatos, de acciones, de trazos cartográficos. Abrir el baúl donde Elida atesoraba la cruzada de cartas sostenida entre sus hijos y nietos.
Ubicar sitios en Montevideo, escuchar de viva voz qué había ocurrido allí, qué experiencias marcaron sus vidas durante la dictadura cívico-militar. Fue emergiendo así un archivo familiar de documentos recuperados por el arte de hacer contar la experiencia.
También emergieron acciones y apuntes ensayísticos que Tamara –performer y coreógrafa– emprendió implicando su propio cuerpo en la necesidad de saber qué le sucede a un cuerpo en la caída, cómo habitar la horizontalidad, cómo experimentar la pérdida del control corporal e imaginar una disolución.
Estos dos niveles de registros, el documental y el ficcional, dieron pie a una plataforma archivística que Tamara tituló La Patria Personal.
Pero si bien fue éste el primer tejido de experiencias, afectos, encuentros y relatos que propició a la familia Cubas enunciar el dolor y hacerlo público, La Patria Personal fue también la matriz que hizo crecer y transformar numerosos actos, acciones, obras de distintos formatos: éstas que están aquí ante nosotros como huellas de todo lo que nos acontece en tiempos oscuros.
La puesta en relación de las acciones-obras que conforman Las formas de la ausencia no está dirigida a recuperar “por semejanza” lo perdido: no pretende mostrar una forma específica, una imagen única, sino un tejido de añoranzas y deseos.
La forma no se cierra sobre ninguna imagen del desaparecido, no busca atrapar su aleteo fantasmático.
Ninguna imagen restituye: apenas se puede persistir en el dolor y el amor que funda el duelo para exhumar la ausencia y darle un cuerpo de afectos que impida una segunda desaparición.
No se apuesta a la representación fantasmática de la desaparición, sino a la huella y diseminación del acontecimiento en los que sobreviven.
Al apuntar cuánto se pierde cuando la vida debe imponerse como sobrevivencia en los exilios, se insiste también en lo que sobrevive, lo que nos sobrevive por la persistencia de los afectos pese a todo.
Walter Benjamin nos regaló dos metáforas necesarias. Una: su reflexión sobre la relación entre narración y procesos de curación, retomada aquí como interrogante sobre narración y duelo (no curación).
La otra: su afirmación de que para conocer las “circunstancias” debemos comportarnos como excavadores, remover la tierra una y otra vez, porque sólo así podremos arrancar alguna luz, alguna imagen que permita entender lo que somos, los pedazos que somos.
¿Qué desenterramos, qué fantasmas, qué ausencias convocamos en el acto de excavar nuestras “circunstancias”, abriendo los ojos y tomando posición?
Ileana Diéguez
Ciudad de México, agosto 2015
CURATORIAL NOTES
Casa de la Cultura de Tlalpan. Mexico. 2015
Solo exhibition: Formas de la Ausencia
Curated by: Ileana Dieguez
Production: Hayde Lachino
TEXTS
ENFORCED DISAPPEARANCES
Interview / Carlos Rodríguez / La Tempestad / August 21, 2015
Interview conducted on the occasion of the exhibition Las formas de la ausencia at the Casa de la Cultura de la UAEM in Tlalpan, as part of the Transversales festival. Cubas explains that "grief for a loss, when made public, becomes a political act," and situates the research —the disappearance of Omar Cubas, the imprisonment of Mirta Cubas and the exile of her entire family— within the larger project La Patria Personal. The exhibition, curated by Ileana Diéguez, brings together photographs, texts, videos and audio recordings around the question of what happens to an absent body.