ESCULPIR EL SILENCIO
A woman crosses territories.
She moves, driven by a force that has no name.
The body advances.
The body endures.
DESCRIPTION
Esculpir el silencio is an immersive installation built from poetic accounts of the experience of migrant women who cross borders.
The space appears as a salt desert. Mounds of different sizes distribute a sound weave that is activated as one moves through it.
The voices are placed at different points across the territory and compose a landscape where memory, displacement and bodily experience are inscribed in fragments.
The work proposes a direct relationship between body and space. The audience crosses the territory, finding their way by listening, in an environment where perception shifts and time takes on another scale.
CREDITS
Direction: Tamara Cubas
Dramaturgy: Gabriel Calderón
Production and artistic collaboration: Alicia Laguna
Sound editing and composition: Francisco Lapetina
Format: Immersive installation / sound installation
Materials:
Salt desert + sound system distributed across mounds
EXHIBITIONS
2021
Festival Internacional Teatro a Mil — Santiago de Chile, Chile
Festival Iberoamericano de Teatro de Cádiz — Cádiz, Spain
2023
Ex Convento del Carmen — Guadalajara, Mexico
PHOTOS
VIDEO
TEXTS
Tamara Cubas: arte para indagar el mundo
Alina Peña Iguarán
English summary (AI-generated): An essay by Alina Peña Iguarán written on the occasion of Tamara Cubas's visit to Guadalajara in March 2023, when the salt sound installation Esculpir el silencio opened at the Ex Convento del Carmen. Starting from long-standing debates on art and politics, she presents Cubas's work as the design of relational devices that create encounters, and explains how the thirty tonnes of salt and the voices of migrant women connect to the history of salt and to the biblical figure of Lot's wife as an image of female disobedience. She concludes that, for Cubas, art does not save or change the world but is an ongoing practice of inquiry and of building other ways of relating to others.
The full text continues below in its original Spanish.
«La brisa» (2017), obra de teatro. Fotos: tamaracubas.uy
Tamara Cubas nos pide que no seamos ingenuas, el arte no nos va a salvar ni va a cambiar el mundo. Es un ejercicio constante de indagación
Desde hace tiempo, la cuestión acerca de la relación entre arte y política ronda a buena parte de los debates de la crítica y la producción creativa. ¿Cuál es la función social del arte? ¿En qué consiste el arte de intervención? ¿El arte puede cambiar el mundo? ¿Nos puede salvar? En buena medida, todas estas preguntas indagan acerca de la dimensión ética del arte. Tal vez la demanda ética no es cosa del arte como objeto y ornamento, sino como práctica. Y es en este sentido que el trabajo artístico de Tamara Cubas nos permite interrogar la realidad y, más aún, cuestionar nuestros modos de interpretarla.
Tamara Cubas, coreógrafa, artista audiovisual y gestora cultural uruguaya, busca desde el arte crear dispositivos relacionales. Es decir, activar espacios, dinámicas y objetos que generen encuentros donde el deseo potencie el impulso que sostiene la vida más allá de las normas sociales y los prejuicios. La última semana de marzo, Cubas visitó Guadalajara para inaugurar la instalación sonora de sal Esculpir el silencio.1 Este proyecto es parte de Sea of Silence (2020), un tríptico interdisciplinario que explora el tema de la migración desde los cuerpos de las mujeres junto con Travesía corporal, encuentros con mujeres migrantes, y Monnula, una obra colectiva de muñecas que “migran” al ser enviadas por el mundo.
Esculpir el silencio (2021), instalación.
Después de ser presentada en Cádiz y en Santiago de Chile en 2021, el Exconvento del Carmen acoge en su patio central la obra compuesta por 30 toneladas de sal donadas por la Sociedad Cooperativa de Salineros de Colima en Cuyutlán. Esta suerte de paisaje salino no plantea un recorrido predeterminado, sino aquel que la persona que visita vaya decidiendo. En su caminar podrá escuchar en cada uno de los ocho montículos los relatos de mujeres que habitan en el silencio.
La materialidad de la sal tiene un peso histórico, se remonta más de 4 mil 700 años y con ello sus múltiples usos y significaciones. Sabemos que la palabra salario viene del uso de la sal como moneda de cambio. En algunas culturas ha servido para alejar a los malos espíritus; en otras, ha estado asociada con la suerte. En Esculpir el silencio, la sal está asociada a la desobediencia de las mujeres. Tamara Cubas retoma el pasaje de Génesis 19, donde Edith desobedece a Dios mirando hacia atrás, hacia Sodoma y Gomorra envueltas en llamas. Por eso fue convertida en estatua de sal. Recuperar el pasaje permite crear nuevas preguntas: ¿qué fue lo que ella miró y no pudo contar? Edith empezaba una travesía huyendo del horror. Cuando miró hacia su lugar de origen fue castigada y con ella murió su historia y su nombre fue casi olvidado.2
Esculpir el silencio en el exconvento del Carmen, en Guadalajara, 2023.
Estas preguntas son las que ahora sostienen el proyecto que indaga la travesía de las mujeres migrantes a partir de encuentros y talleres. Los relatos que habitan estos montículos tienen que ver con el deseo, la experiencia, los aprendizajes de las mujeres que, pese a todo, emprenden un viaje riesgoso. Se alejan de la figura del testimonio de la víctima y se acercan a la multitud de experiencias. Esta sal, en buena medida, revitaliza el pasaje bíblico al desenterrar sonoramente las historias de las travesías que no conocemos, que no han sido contadas porque no han importado. La desobediencia es, entonces, potencia que da cuenta de la voluntad, la apuesta, la curiosidad y el deseo como fuerza indestructible de un impulso de vida, por precario que éste sea.
Volvamos así a las preguntas que abrieron este texto. Tamara Cubas nos pide que no seamos ingenuas, el arte no nos va a salvar ni va a cambiar el mundo. Es un ejercicio constante de indagación para comprender la complejidad que nos interpela; y es también la posibilidad de construir otros modos sensibles de relacionarnos con los otros: de mirarnos, pensarnos, decirnos y buscarnos. Prácticas artísticas como éstas son una invitación a la exploración, no producen un mensaje moralizante sino una inquietud ética.
Esculpir el silencio en el exconvento del Carmen, en Guadalajara, 2023.
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1. A la par realizó un encuentro con mujeres migrantes en FM4 Paso Libre y actividades con estudiantes de las licenciaturas de Comunicación y Artes Audiovisuales y Arte y Creación del ITESO. También ofreció una residencia-taller para estudiantes de diversas instituciones.
2. Generalmente, en este pasaje Edith es mencionada no por su nombre, sino por su adscripción social como “la esposa de Lot”.
Esculpir el Silencio
Tamara Cubas.
English summary (AI-generated): A text published on the website insurrecciones.com in May 2024 about Esculpir el Silencio, the performative installation that premiered at the FIT de Cádiz in October 2021. It describes how the piece grew out of Cubas's encounters with migrant women from different parts of the world, whose conversations were reworked by dramaturg Gabriel Calderón and turned into audio by Francisco Lapetina. The text portrays the salt desert that visitors walk through freely, hearing women's accounts of the journey from its mounds, as a living, evolving work, and closes with a short biography of the artist.
The full text continues below in its original Spanish.
¿Qué motiva a una mujer sola, a menudo con las espaldas cargadas de crías pequeñas, a someterse a un naufragio anunciado? ¿Qué la hace creer que ella no naufragará, que su historia será diferente? ¿Qué está dispuesta a perder, a cambiar, a negociar, a morir, para asegurarse de cumplir esta travesía?
Esculpir el Silencio una instalación performativa que recoge los testimonios de mujeres inmigrantes, articulando un espacio visual y sonoro que evoca la travesía como un medio de sobrevivencia y esperanza.
Estrenada en octubre de 2021, dentro del Festival Iberoamericano de Teatro, FIT de Cádiz, es una de las últimas propuestas artísticas de la coreógrafa y artista visual de origen uruguayo Tamara Cubas, con la colaboración de Gabriel Calderón en la dramaturgia, Alicia Laguna de Teatro Línea de Sombra (México) en la producción y colaboración artística, y, de Francisco Lapetina en la composición sonora.
La propuesta es el resultado del encuentro entre la artista con mujeres migrantes de distintas partes del mundo, a través de lo que denomina «dispositivos de relación», cuyo objetivo es generar una vinculación honesta y real con las mujeres, para verse ella misma afectada por el diálogo que surge. Las conversaciones que emergieron fueron posteriormente reelaboradas por el dramaturgo Gabriel Calderón y convertidas en audios por Francisco Lapetina.
La instalación evoca a un desierto de sal que abarca todo el espacio expositivo, que el espectador puede recorrer libremente. En los distintos montículos que emergen, se escuchan voces de mujeres que narran los testimonios de las duras condiciones de la travesía, las difíciles decisiones y las inevitables consecuencias que supone perseguir un destino mejor, imaginado como un lugar de salvación.
Se trata de una obra viva, permeable a los distintos testimonios que Tamara Cubas fue recogiendo en cada territorio que visitó. Líquida, en la medida en que nuevos relatos se fueron sumando a lo largo de esta obra procesual.
Al borde de la locura, la razón nunca fue tan lúcida.


Tamara Cubas es artista uruguaya que desarrolla principalmente su producción en la escena, accionando en otros soportes como la performance y la instalación aunque su trabajo opera siempre sobre el cuerpo y las relaciones. Ahonda sobre el cuerpo performático en una constante búsqueda por la autonomía del cuerpo basándose en conceptos propios como la Estética de la Precariedad. Indaga sobre la potencia de los cuerpos latinoamericanos dotados de memorias, historia y vivencias particulares y su constante búsqueda descolonizadora. Investiga en la noción del Otro, desarrollando proyectos con poblaciones y comunidades no artísticas. Sus temas recurrentes son la Historia, La Patria, El poder, Lo político, las relaciones interpersonales, la heterogeneidad y el disenso. Se interesa y explora la palabra y el relato personal propio y ajeno como estrategia que contraste y resista el Relato Oficial. Basa su obra y pensamiento en sus propias experiencias teñidas por los procesos políticos en su país, como la dictadura militar, temas que aborda en algunas obras escénicas y expositivas.
Participa activamente en el campo de la producción cultural diseñando y produciendo proyectos y acciones de difusión, formación e intercambio en el campo del arte y la cultura como Festivales, encuentros, seminarios etc. en la orbita pública y privada.