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DESCRIPCIÓN

Proyecto artístico de lugar y tiempo específico que propone la creación de un bosque de cien por cien metros como enclave para investigar, actuar y pensar hacia los próximos cien años.

Desde la creación de la Ley Forestal en Uruguay durante 1987, el país inició un proceso paulatino de transformación de su panorama productivo. Se está configurando un nuevo paradigma económico, social, cultural y ecológico, que sustituye y superpone doscientos años de pastos y campos ondulados —dedicados casi exclusivamente a la ganadería y la agricultura— con nuevos monocultivos de bosques de eucaliptos. Este mercado emergente presenta diferentes desafíos, problemas, oportunidades y futuros posibles que deben abordarse desde diversas perspectivas.

Una propuesta a escala centenaria, imprescindible para actuar en los tiempos del paisaje y los nuevos ecosistemas. Ubicada en Uruguay, esta hectárea permitirá la cooperación y colaboración internacional entre las artes, las ciencias, la arquitectura, la botánica y otras disciplinas, para abordar la cultura de vivir en el bosque, la búsqueda de biodiversidad, los bosques productivos saludables y la construcción de nuevas narrativas ambientales. Un lugar para problematizar el futuro y la ascendencia, y comenzar una colaboración que quizás podría durar un siglo.

El proyecto se propone hacer visible esta relación específica y enfatizar la discusión sobre el bosque como un acontecimiento que es en realidad de escala y urgencia planetaria. Habilita la cooperación internacional, interdisciplinar y artística en relación con los bosques y el paisaje, y la creación de nuevas redes de trabajo y vínculos entre actores relevantes —públicos, privados y de la sociedad civil—. Asimismo, se pretende continuar, reforzar y problematizar la cooperación con países como Alemania y Finlandia, en la medida en que dichas sociedades se fundamentan en acciones que tienen un impacto directo sobre el medio ambiente y su futuro.

100 X 100 METROS

El proyecto define un área de cien por cien metros, una hectárea de terreno ubicada en el departamento de Rivera, Uruguay, que es la plataforma física para el desarrollo de colaboraciones y acciones.

Esta hectárea es aportada por Campo Abierto, dentro de una propiedad que actualmente cuenta con diez hectáreas, hoy sede del MUMA – Museo de la Madera. El departamento de Rivera es además uno de los puntos estratégicos en relación al crecimiento de la industria maderera y los nuevos cultivos forestales.

100 AÑOS

100x100x100 integra la dimensión temporal como parte intrínseca de la propuesta, asumiendo que es una condición imprescindible para abordar los fenómenos y realidades naturales.

El equipo del proyecto y los actores invitados trabajan asumiendo un marco temporal de cien años: una visión de futuro que seguramente excederá la propia longevidad, con un interés poético y al mismo tiempo realista, que responde a los avances contemporáneos en las proyecciones de vida humana, a la discusión sobre la llegada del Antropoceno y a los escenarios aceleracionistas.

La dimensión temporal y la longevidad que propone el proyecto se entienden como fundamentales y al mismo tiempo intrépidas, tanto desde una perspectiva poética como fáctica: no estamos lejos de las vidas centenarias, y cualquier cambio de fondo en los ecosistemas actuales requiere procesos de varias décadas de planificación y acción organizada. Es una realidad que varios de los planes que existen hoy desde hace treinta y cincuenta años en relación con el cambio climático, el medio ambiente y la planificación urbana presentan dificultades en su ejecución y en el cumplimiento de sus objetivos, algunos por visiones en última instancia de corto plazo y otros por la velocidad impredecible con que se implementan nuevas tecnologías. La idea y las formas de gestionar el tiempo en el mundo actual también presentan un escenario de crisis.

COLABORACIÓN

El proyecto reúne a actores de las artes visuales, las artes digitales, la arquitectura, el paisajismo, el periodismo, la escritura, las artes escénicas, la biología, la botánica, la gestión forestal, la construcción en madera, la poesía, la filosofía y los nuevos medios, con el objetivo de habilitar la multivocalidad y dar profundidad a cada participación.

Estas acciones creativas pueden formalizarse a través de talleres, instalaciones, performances, conversaciones, intervenciones en el paisaje, pabellones, audiovisuales, textos y, en definitiva, producciones creativas que utilicen cualquier medio o técnica. La suma de acciones construye la agenda de 100x100x100 y problematiza los temas planteados.

100x100x100 propone una mirada crítica y al mismo tiempo proactiva sobre este nuevo bosque, posibilitando el encuentro entre actores de diferentes campos e intereses, incluso cuando sean conflictivos. Junto al equipo del proyecto y a quienes participan, se generan sinergias con instituciones públicas, actores independientes, empresas privadas, activistas y sociedad civil, asegurando la presencia de todas las voces involucradas y exigiendo independencia y autonomía para que el proyecto pueda articularse entre esos distintos actores.

PARTICIPANTES

Atelier Fanelsa · Alemania
Equipo internacional de arquitectos con sede en Berlín y Gerswalde (Brandenburgo). El estudio investiga las formas contemporáneas de trabajar, vivir y comunicarse en el campo, la periferia y la ciudad, a través de proyectos privados, edificios públicos, exposiciones y talleres. Fue fundado por Niklas Fanelsa en 2016, curador emergente en el Centre Canadien d'Architecture de Montreal en 2019/20 y profesor asistente de Arquitectura y Diseño en la Universidad Técnica de Múnich desde 2022.

Exceso Colectivo · Uruguay
Integrado por Fol Cvetreznik, Guzmán Bergereau y Rafaella Varela, es un grupo de cineastas enfocado en la investigación en visuales expandidas. Ha trabajado con visuales interactivas, residencias de investigación, exposiciones, instalaciones site-specific y laboratorios de performance. En 2023 produjo los visuales de En ópera, el Pabellón de Uruguay en la Bienal de Arquitectura de Venecia. excesocolectivo.com

CRONOLOGÍA DE ACTIVACIONES

Hacé clic en cada activación para ver toda su información.

Año 0 · 2024

  • Pabellón Fanelsa. Espacio de reunión y descanso dentro del monte de eucaliptos, vinculado al recorrido del parque y a las dinámicas del entorno. Taller coordinado por Niklas Fanelsa (Alemania).

    Arquitectura en diálogo con el paisaje

    Entre el monte de eucaliptos y el territorio abierto del 100×100×100, emerge el Pabellón Fanelsa: una arquitectura mínima que no busca imponerse, sino acompañar. Su forma abierta funciona como una bisagra entre senderos, sombras y horizonte. Un punto de pausa. Un refugio silencioso dentro del recorrido.

    Concebido y construido durante el Festival de la Madera, el pabellón nació de un taller dirigido por el arquitecto Niklas Fanelsa junto a estudiantes de la FADU y la UCU. No es solo una pieza construida: es la síntesis de un proceso colectivo donde diseño, territorio y materiales locales convergen.

    Su materialidad —madera de eucalipto, piedra arenisca y ladrillo de barro— habla de su lugar. Cada elemento se tomó del entorno inmediato, integrando el ritmo del bosque, la textura del suelo y la memoria constructiva de la región. El resultado es una estructura que respira con el paisaje y devuelve al visitante una experiencia simple: estar, mirar, escuchar.

    Autor: Niklas Fanelsa (Alemania)

  • Prácticas contemporáneas. Proceso de investigación territorial que articula prácticas contemporáneas con ecología, arte y participación.
    Residencia (Agosto 2024)

    En agosto de 2024 se realizó una residencia de tres días en Campo Abierto, en articulación con Exceso Colectivo, para hacer un reconocimiento basal del territorio 100×100×100 desde la perspectiva participativa de Prácticas Contemporáneas.

    Prácticas Contemporáneas, coordinado por el Dr. Federico Battistoni y el Lic. Santiago Turenne, trabaja desde 2020 en el cruce entre arte y ciencia, generando encuentros inmersivos y multidisciplinarios para producir y hacer circular conocimiento. La residencia reunió a estudiantes, docentes, especialistas en microbiomas y artistas, y se organizó en tres acciones.

    Acción 1 — “Pies de gigante”

    La jornada comenzó con una charla de los coordinadores sobre los micromundos: las comunidades de microorganismos —microbiomas— que nos habitan y habitan a todos los seres de un ecosistema, sea un cuerpo humano, una planta, un bosque, un lago o un bañado. Se trabajó con el concepto de holobionte, ese macroser compuesto por muchos microseres que, al interactuar, dan forma a la planta, al animal, al ecosistema y al mundo.

    A partir de allí se propuso a los alumnos una cartografía de lo sensible: caminar desde la escuela hasta Campo Abierto mirando el entorno con otros ojos, con la consigna de que todos somos parte de la naturaleza. Cada participante recibió tubos y bolsas para colectar de manera responsable aquello que le sorprendiera o le gustara, y Exceso Colectivo aportó carbonilla y hojas para registrar superficies por frotado. Alumnos, maestras y acompañantes recorrieron el territorio libremente, sin una dinámica preestablecida.

    Al final, en una ronda dentro de la obra Iceberg, se compartió todo lo colectado y se intercambiaron impresiones. Todas las etapas de la acción quedaron registradas.

    Acción 2 — Salida de campo al territorio

    Junto a Exceso Colectivo, cuya experiencia se centra en las artes visuales, y a partir de las mismas consignas trabajadas con los alumnos, se realizó una salida de campo al territorio 100×100×100, con registro gráfico y colecta de materiales. Con lo colectado en ambas acciones se armó un pequeño herbario.

    Se identificaron cuatro ecosistemas bien definidos:

    • Bañado. Se tomaron muestras de agua, lodo y plantas para herborizar: helechos, cardilla (Eryngium horridum), posible arrayán, lengua de vaca, espira blanca y una carqueja. Se observó una fuerte intervención de la cortadora de pasto en buena parte del bañado, que provoca inundación, la desaparición de vegetación nativa y la quema de la que queda expuesta.
    • Estanque. Más periférico al terreno. Se colectaron muestras de agua; hay presencia de algas, carpinchos y aves de gran porte.
    • Monte de pinos. Una plantación muy reciente, con al menos un raleo realizado, cuyo propósito dentro del terreno se desconoce.
    • Monte de eucaliptos (zona de camping). Muy afectado por los campamentos de los festivales, con residuos plásticos dispersos. Sus árboles albergan una gran diversidad de hongos y líquenes, que fueron registrados y, cuando fue posible, colectados.
    Acción 3 — Mesa

    En el Troyano, el galpón de Campo Abierto, se armó una mesa exhibitoria con los elementos colectados, a partir del proceso de investigación que Prácticas Contemporáneas desarrolla en su obra DQOM. Hojas, ramas, líquenes y muestras se ordenaron en marcos y sobre una estructura de listones de madera, convirtiendo la colecta en una cartografía material del territorio.

    La práctica fue registrada visualmente por Prácticas Contemporáneas y por Exceso Colectivo.

    Reflexiones finales

    La residencia permitió un primer reconocimiento del terreno con las metodologías de Prácticas Contemporáneas y Exceso Colectivo, y abrió un intercambio sobre posibles acciones conjuntas en el 100×100×100. Como acciones inmediatas se propuso:

    • Respetar los límites naturales de cada ecosistema más allá de la línea de la grilla, que debería ser virtual: intervención mínima, para permitir la aparición de un bosque diverso.
    • Articular los proyectos de Campo Abierto para que dialoguen entre sí con una mirada holística y ecosistémica.
    • Reflexionar, conceptualizar y accionar sobre el monte de pinos recientemente plantado.
    • Proponer acciones conjuntas con otros proyectos en la zona de camping.

    A mediano plazo, realizar una residencia con microbiólogos y botánicos para relevar el terreno de manera sistemática.

    «Dejar al bosque ser, para que se exprese».

  • Exceso Colectivo. Exploración audiovisual sobre un bosque a un siglo de distancia, conectada con la dimensión temporal del proyecto. Intervención de Exceso Colectivo (Uruguay).
    Imágenes de un bosque a 100 años

    Durante el Festival de la Madera, Exceso Colectivo presentó una intervención audiovisual que propone imaginar el aspecto de un bosque dentro de un siglo. El video combina registros actuales, proyecciones visuales y exploraciones sensoriales que invitan a pensar el tiempo largo, la regeneración y la relación entre cuerpos humanos y no humanos en el territorio forestal.

    La pieza busca activar una mirada crítica sobre el uso del territorio, la expansión forestal y los ritmos de transformación ambiental, abriendo un espacio de contemplación y discusión para el público.

    Sobre Exceso Colectivo

    Exceso Colectivo es un grupo de artistas y creadoras/es de distintas disciplinas que trabaja desde la performance, la imagen, el sonido y la intervención espacial. Su práctica se centra en investigar cómo las percepciones, los cuerpos y los relatos se transforman dentro de contextos específicos, especialmente en territorios atravesados por tensiones sociales, económicas o ecológicas.

    El colectivo desarrolla obras que combinan documentación, ficción y experimentación tecnológica. Exploran cómo las imágenes —digitales, corporales o sonoras— moldean la experiencia y construyen nuevas formas de pensar el presente.

    Han participado en proyectos de investigación artística, residencias, procesos comunitarios e intervenciones que vinculan arte contemporáneo, espacio público y ecología cultural.

Año 1 · 2025

  • Insectario. Insectario en construcción que transforma la observación científica en gesto artístico, preservando las criaturas mínimas que traman el paisaje del bosque. Coordinado por Mariángeles Lacava (Uruguay).
    Archivo vivo de la biodiversidad artrópoda del territorio

    El Insectario del 100×100×100 es un proyecto de registro, investigación y divulgación científica que documenta la diversidad de artrópodos presentes en el territorio del Museo de la Madera (MUMA). Los artrópodos son el grupo más diverso del reino animal y cumplen roles ecológicos fundamentales en ecosistemas naturales y ambientes modificados por la actividad humana.

    El proyecto tiene como objetivo observar cómo evoluciona la biodiversidad del territorio año tras año, a partir de muestreos sistemáticos realizados en distintas horas del día y en diferentes momentos del año. Concebido como un archivo vivo, el insectario permite detectar cambios, permanencias y transformaciones en las comunidades de artrópodos en un entorno sin impacto humano directo.

    El insectario se desarrolla en colaboración entre el MUMA y la Universidad de la República (UDELAR), CENUR Noreste, Sede Rivera. Funcionará como un archivo vivo y el registro será actualizado y revisado anualmente para observar la evolución de la biodiversidad del territorio en ausencia de impacto humano directo.

    Registros anuales

    El insectario del 100×100×100 se construye a partir de campañas de muestreo anuales, que permiten comparar la biodiversidad del territorio a lo largo del tiempo. Los muestreos se realizan en horarios diferentes, ya que la actividad y presencia de los artrópodos varía según la franja horaria. De este modo, el registro incluye especies diurnas, crepusculares y nocturnas.

    Registro 2025

    Para el registro de 2025 se realizaron tres instancias de muestreo:

    · Una en el marco de un Bioblitz diurno, el 7 de octubre.

    · Otra al atardecer, el 18 de diciembre a las 19 h.

    · Un tercer muestreo nocturno, previsto para principios de 2026.

    Dirección científica - Mariángeles Lacava

    Doctora en Ciencias Biológicas, especializada en ecología de artrópodos y en la dinámica ecológica de depredadores naturales, en particular arañas, en agroecosistemas y ecosistemas naturales.

    Su trabajo de investigación se ha centrado en el estudio de arañas depredadoras como reguladoras de plagas, analizando cómo las prácticas agrícolas y el uso de plaguicidas afectan a estas comunidades y a su función ecológica. Ha desarrollado investigaciones sobre ecología trófica, abundancia y respuesta de artrópodos a las perturbaciones ambientales.

    Integra investigación, docencia y divulgación científica en el ámbito de la Universidad de la República (UDELAR), donde participa en la formación académica y en proyectos de extensión. Su enfoque promueve la observación directa, la ciencia participativa y el uso del conocimiento científico como herramienta educativa y de vínculo con el territorio.

    Insectario del 100x100x100
    Registro 2025

    El Registro 2025 corresponde al primer año de muestreo del Insectario del 100×100×100, un proyecto de registro y archivo vivo de la biodiversidad artrópoda del territorio del MUMA. Durante este año se realizaron tres instancias de recolección en primavera y en distintos momentos del día, ya que la presencia y actividad de los artrópodos varía según el horario. La primavera fue elegida por ser el período de mayor diversidad, coincidente con la etapa reproductiva de muchas especies.

    El material recolectado conforma un insectario que será utilizado por el MUMA y la Universidad de la República, y que será actualizado y revisado anualmente para observar la evolución de la biodiversidad en ausencia de impacto humano directo.

    Bioblitz diurno

    Fecha: 7 de octubre de 2025Horario: Mediodía

    La primera instancia de muestreo se realizó en el marco de un Bioblitz, una actividad participativa de ciencia ciudadana cuyo objetivo es registrar la mayor cantidad posible de especies en un lugar determinado y en un período de tiempo acotado. Este tipo de eventos permite generar información valiosa para la investigación científica y, al mismo tiempo, acercar a la comunidad a la observación directa de la naturaleza y de los ecosistemas locales.

    La actividad se desarrolló como una salida de campo del área de Educación Física (ICEF) y contó con la participación de un grupo numeroso de personas sin formación especializada. Previamente a la recolección, se realizó una charla introductoria sobre los insectos y la importancia ecológica de los artrópodos, a cargo de Mariángeles Lacava.

    El predio del MUMA fue dividido en cinco zonas, definidas a partir de las características ambientales particulares de cada sector (ver mapa). Aproximadamente treinta participantes se organizaron en diez tríos, con dos grupos asignados a cada zona. Cada zona contó con el acompañamiento de un docente, garantizando apoyo pedagógico durante toda la actividad.

    La colecta de campo tuvo una duración aproximada de entre sesenta y setenta y cinco minutos. Finalizada esta etapa, se realizó una puesta en común en la que se compartieron experiencias, sensaciones y hallazgos. El material recolectado fue organizado por grandes grupos taxonómicos, lo que permitió comparar resultados, reforzar conceptos y fomentar la reflexión colectiva sobre el trabajo realizado.

    Posteriormente, los ejemplares fueron caracterizados en laboratorio. A partir de este material se propuso la conformación de un insectario que funcione como registro de la actividad y como recurso didáctico para futuras instancias de enseñanza, investigación y extensión.

    Muestreo al atardecer

    Fecha: 18 de diciembre de 2025Horario: Atardecer - 19 h

    La segunda instancia de muestreo se realizó al atardecer, franja horaria en la que comienzan a observarse cambios en la actividad de los artrópodos, con la aparición de especies crepusculares y la disminución de otras predominantemente diurnas.

    El muestreo estuvo a cargo de Mariángeles Lacava junto a Borja Minaya y Carmen Rodríguez. En esta instancia se registraron, entre otros, saltamontes, bichos palo, mantis religiosas, avispas, mariposas, libélulas y escarabajos.

    Este muestreo permitió incorporar especies activas en franjas horarias de transición, complementando el registro diurno.

    Muestreo nocturno

    Fecha: 13 de enero de 2026Horario: Noche - 20:30 a 22:30 h

    La tercera instancia de muestreo se realizó durante la noche, completando el ciclo diario de observación del territorio. Esta franja horaria permitió registrar especies de hábitos nocturnos, ampliando el alcance del insectario y enriqueciendo el archivo vivo del proyecto.

    El muestreo estuvo a cargo de Mariángeles Lacava y Carmen Rodríguez. Durante la jornada se recolectaron diversas especies, entre ellas mantis religiosas, saltamontes, distintos tipos de arácnidos, cucarachas, libélulas, avispas y chinches.

    Los ejemplares registrados en esta instancia fueron incorporados al insectario del 100×100×100, completando el registro correspondiente al año 2025 y fortaleciendo el análisis de la biodiversidad del territorio en distintos momentos del día.

  • Y todo lo demás. Obra de teatro duracional de 99 años de Fernando Rubio (Argentina): una casa-obra en el corazón del bosque que el artista habita cinco días cada año, de 2025 a 2124. Cada jornada incluye la acción-representación El tiempo entre nosotros y un diálogo con una persona del territorio.
    Una obra de 99 años.

    Y todo lo demás es una obra de teatro duracional de 99 años del artista argentino Fernando Rubio.

    Una casa convertida en obra, un gesto que atraviesa generaciones: el artista la habitará durante cinco días cada año, compartiendo con el público acciones, relatos y encuentros que se sumarán, año tras año, a una historia en expansión.

    Instalada en el corazón del bosque 100×100×100, esta casa-obra propone un modo distinto de pensar el tiempo, la memoria y la creación. Su duración —un siglo— convierte el habitar en un acto artístico y en una pregunta abierta sobre la permanencia.

    La casa-obra

    Durante esos cinco días, Fernando Rubio vive en la casa y comparte con el público acciones performáticas, conversaciones y gestos cotidianos que se transforman en parte de la obra.

    Cada jornada incluye una acción-representación —El tiempo entre nosotros— y un diálogo con una persona del territorio, generando un intercambio íntimo que conecta arte y comunidad.

    El resto del año, la casa sigue viva: otros artistas, visitantes y habitantes del MUMA dejan sus huellas, extendiendo la obra hacia nuevas voces y memorias. Así, la casa se convierte en un espacio de continuidad, donde el tiempo mismo es el material de creación.

    “¿Puede una obra ser un lugar donde vivir para pensar y soñar todo lo demás?”

    — Fernando Rubio

    Un siglo de duración

    El año 1 comienza en 2025, marcando el inicio de un ciclo que se repetirá hasta 2124.

    Cada edición suma nuevos relatos, gestos y presencias, configurando una narrativa colectiva que desafía la escala humana del teatro. El paso del tiempo —la erosión, la memoria, la transformación del paisaje— se integra a la dramaturgia de la obra, volviendo visible lo invisible: la persistencia del arte en el tiempo.

    En cada visita, el público participa de un rito íntimo y compartido. El espectador no solo observa: habita el presente junto al artista, dentro de una casa que guarda palabras, objetos y signos de los años anteriores. La experiencia se vuelve acumulativa: cada edición deja rastros para quienes vendrán, formando una red de memorias materiales y emocionales.

    “Y todo lo demás se construye en una despedida que durará toda mi vida y empieza ahora.”

    — Fernando Rubio

    Fernando Rubio

    Fernando Rubio (1975, Buenos Aires, Argentina) es director, dramaturgo, actor y artista visual. Su obra investiga el tiempo, el lenguaje y la fragilidad del presente, proponiendo formatos experimentales que desafían los límites entre vida y escena.

    Desde 1998 realiza proyectos que reformulan los modos de encuentro entre espectadores y artistas, el uso del espacio público y la noción de intimidad en la experiencia escénica.

    Ha presentado proyectos en América, Europa y Asia, en instituciones como el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires, el Festival Internacional Santiago a Mil (Chile) y el Festival de Avignon (Francia), entre otros.

    Y todo lo demás es su obra más extensa: una pieza que unifica arquitectura, performance y vida cotidiana en un horizonte de cien años.

    ANUARIO

    Registro anual de encuentros, gestos, lecturas y miradas que quedan suspendidas en el tiempo y que acompañan el desarrollo vivo de Y todo lo demás a lo largo de sus 99 años de duración.

    AÑO 1

    El comienzo: primeras acciones, primeras voces y los rastros fundacionales de una obra que recién empieza a habitar el tiempo.

    Y TODO LO DEMÁSAño uno

    El primer año quedó grabado como una respiración inicial: cinco días en que la casa se abrió por primera vez al tiempo, a los gestos y a las voces que empezaron a trazar la memoria de una obra destinada a vivir un siglo.

    Entre películas, lecturas, caminatas, conversaciones y señales dejadas en las paredes, se inauguró un modo de habitar el arte que será distinto cada año, pero siempre hijo de este comienzo.

    Películas vistas y libros leídos
    Películas

    La Mudanza — Chantal Akerman

    The Man Without a Past — Aki Kaurismäki

    The Commune — Thomas Vinterberg

    Visages Villages — Agnès Varda y JR

    The Five Obstructions — Lars von Trier

    Libros / Lecturas

    Vida contemplativa. Elogio de la inactividad - Byung-Chul Han

    Ética — Baruch Spinoza

    Notas sobre la cabaña — Gilles A. Tiberghien

    Sí — Thomas Bernhard

    Siete casas vacías — Samanta Schweblin

    Del caminar sobre hielo — Werner Herzog

    El salto en paracaídas

    El entenado — Juan José Saer

    Textos de Juan L. Ortiz

    Eventos
    Concierto Kung Fu

    1 de noviembre de 2025 – MUMA

    En el espacio abierto del MUMA, el rapero y activista uruguayo Kung Fu Ombijam compartió un concierto íntimo y vibrante, como extensión del diálogo previo con Fernando Rubio.

    Una noche donde la música irrumpió en el bosque, trenzándose con la obra y ampliando sus capas sensibles.

    Entrevistas

    Cada día, la casa recibió a distintas personas del territorio para un diálogo íntimo.

    Estas conversaciones fueron parte del corazón del Año Uno: voces que acompañaron al artista, relatos que se mezclaron con las paredes, preguntas que aún resuenan.

    Aquí podrás encontrar un resumen de todas las entrevistas, tal como fueron vividas dentro de la casa.

    Borja Minaya y Carmen Rodríguez

    Borja y Carmen son creadores escénicos españoles recién llegados a Uruguay. Acaban de comenzar una vida nómada. Dejaron su casa, su trabajo, su ritmo en España. Llegaron al norte del país para hacer una pasantía de gestión cultural en el Museo de la Madera, junto a Tamara Cubas.

    El día del encuentro trajeron un árbol: un arazá rojo, pequeño y brillante, con raíces recién envueltas en tierra húmeda.

    Fragmentos del encuentro

    · “Un árbol adentro de una casa. ¿Cómo se llama?”

    · “Arazá rojo. Es autóctono, crece en territorios duros. Vive unos cien años.”

    · “Da una frutita roja, ácida y dulce, para hacer mermelada.”

    · “Entonces la podremos comer.”

    · “Si esta casa vive noventa y nueve años, quizás este árbol también. Será testigo de esta casa y de todo lo que pase alrededor.”

    Plantarlo fue un gesto de inicio. Un regalo que habla de raíces, de permanencia, de aquello que los nómadas también buscan dejar atrás. Ellos, que acaban de soltar su única casa, descubren aquí otra forma de hogar.

    · “Nosotros estamos habitando muchos lugares por primera vez. Y pensamos: ¿qué llevar al hogar, qué llevar dentro, qué dejar en cada lugar?”

    · “Buscamos qué significa ser nómada. En griego, nómada es ‘el que deja su rebaño en el pasto’. Entonces pensamos que quizá nuestro rebaño podría ser este árbol. Que quede en el pasto algo de nosotros.”

    · “Ahora no tenemos una casa física, pero tal vez el hogar sea eso que te llevas contigo. Una sensación, no el sitio.”

    · “Dejamos nuestra casa, nuestro primer hogar como pareja. Y lo primero que hacemos aquí es ayudar a construir otra casa, una que durará 99 años. Todo se alinea. No son casualidades.”

    · “Nuestro propósito ahora es hacer de este espacio nuestro hogar interno.”

    Durante el diálogo, Fernando los invita a escribir lo más bello que han hecho en sus vidas. Carmen responde primero:

    · “Lo más bello ha sido acompañar. En un hospital, en momentos buenos y malos. Estar ahí.”

    Borja dice:

    · “Lo más bello fue atreverme. A esperar, a dejarlo todo atrás por un sueño. A escuchar lo que suena dentro más que lo que suena afuera.”

    Luego leen juntos una carta escrita para el árbol y para la casa:

    “¿Puede en cinco días nacer una promesa que dure más que tres vidas?Hace cinco días no nos conocíamos.Ahora tienes una casa a la que siempre volver, nosotros muchas casas a las que llegar.Dejamos atrás una vida acelerada, llena de ruido.Y apareces tú, con tu casa, ofreciendo todo lo que buscábamos.Queremos unir nuestro viaje al tuyo, año tras año, cosechando juntos los frutos del arazá.Para ti, una casa a la que volver.Para nosotros, nuestro hogar interior.”

    Después plantaron el árbol entre todos. Tierra, risas, un brindis con vermut, la promesa de volver el año siguiente a comer mermelada. El arazá queda en el pasto, como una raíz compartida entre quienes llegan y quienes se van.

    Richard

    Richard llega con la guitarra al hombro y la calma de quien ha vivido entre el ruido y el silencio. Cantante y guitarrista en una banda de punk de Rivera, su voz carga historias de rabia, de ternura y de tierra. Habla sin poses, con la sinceridad de quien aprendió a habitar desde el cuerpo y desde el ruido, como si cada palabra fuera un acorde más.

    Fragmentos del encuentro

    · “La casa me recuerda los ranchos donde crecí. Barro, caña, lluvia. Todo sonaba distinto. No era ruido: era vida.”

    · “Yo vengo del punk, de gritar las cosas que no se dicen. Pero también aprendí a escuchar. El silencio tiene sonido, y a veces pesa más que un amplificador.”

    · “Habitar, para mí, es cuidar. Cuidar lo que te sostiene, cuidar lo que te hace seguir tocando.”

    · “Antes quería tener más: más volumen, más cosas, más movimiento. Ahora quiero sentir más, aunque haya menos.”

    · “La madera también grita, si sabés escucharla. Tiene historia, tiene bronca, tiene alma.”

    · “El hogar no siempre está quieto. A veces se mueve con uno, como una canción que nunca termina.”

    · “Miro mis manos y veo lo que aprendieron solas: tocar, arreglar, construir, defender. Las manos saben antes que la cabeza.”

    · “Todos somos un poco ruido, un poco tierra.”

    Cuando se despide, deja una frase flotando en el aire:

    · “Capaz el punk es eso: no dejar de sentir, aunque el mundo te diga que te calles.”

    Afuera, el viento suena como una guitarra distorsionada entre los árboles. El bosque, otra vez, respira.

    Mariángeles Lacava

    Mariángeles llega con un grupo de estudiantes y un cajón lleno de insectos disecados. Dentro se mezclan escarabajos, mariposas, arañas vivas. Los mueve con cuidado, como si fueran pequeños planetas. Habla con una serenidad que brota de la curiosidad, de esa mezcla de ciencia y asombro que convierte lo cotidiano en misterio.

    Fragmentos del encuentro

    · “Siempre me fascinó lo pequeño. Lo que no solemos mirar. Los artrópodos son una mayoría silenciosa, sostienen el mundo sin que nos demos cuenta.”

    · “La gente siente miedo, pero el miedo viene de no conocer. Cuando uno observa, cuando se acerca, el miedo se transforma en respeto.”

    · “Trajimos arañas vivas porque ellas muestran otra forma de estar. No buscan el contacto, pero tampoco el daño. Tienen su propio ritmo.”

    · “Cada especie inventa su manera de habitar. Tejen, excavan, caminan, vuelan, se esconden. Son estrategias que también son formas de arte.”

    · “Una tela de araña es una arquitectura perfecta. Si se rompe, la rehace enseguida. Hay algo profundamente poético en esa insistencia.”

    · “Los insectos no tienen rostro, pero tienen presencia. Te miran sin ojos humanos, te hacen consciente de tu tamaño.”

    · “La ciencia me enseñó a mirar, pero también a dudar. Lo más interesante no es encontrar respuestas, sino formular preguntas.”

    · “Cuando entramos a esta casa con los insectos, sentí que ellos también la habitaban. Que estaban cómodos. Como si la casa tuviera una temperatura viva.”

    · “Me gusta pensar que el conocimiento no es acumular datos, sino aprender a convivir.”

    · “El arte y la biología se tocan en eso: en la observación, en el deseo de entender la vida desde adentro.”

    Después de hablar, Mariángeles abre el cajón. Los estudiantes se acercan. Una araña se mueve lentamente entre las luces. Nadie grita. Solo se escucha la respiración compartida del asombro.

    Kung Fu Obijam

    Kung Fu, rapero uruguayo, estuvo privado de libertad. Hoy rima, piensa y pinta paredes con palabras. Habla de la calle y del arte como una forma de hacer lugar, de conquistar libertad con gestos colectivos. Su voz suena como si cada frase naciera improvisada, una mezcla de poesía, ritmo y verdad.

    Fragmentos del encuentro

    · “Hacer los lugares más lindos colectivamente puede ser una forma de libertad. Funciona. A la vista.”

    · “Es más humana. Divinamente humana. Un libro en 3D.”

    · “Siempre se intentó dejar mensajes en paredes, como en el tiempo. Escribís algo y ya no es tuyo. Es de todos.”

    · “Lo primero que escribí fue acá vive un genocida. No era arte, era necesidad.”

    · “No soy del arte en los muros, pero sí del mensaje. Lo que uno escribe para alguien ya deja de ser de uno.”

    · “Cuando improviso, las palabras vienen de adentro, del momento. El tiempo ayuda. Lo que pasa por tu mente, de ahí viene.”

    · “A veces hablo y suena lindo, pero no entendí nada. Igual ahí hay letra. Buena letra.”

    · “Ser libre no es irte: es quedarte y hacerlo distinto.”

    · “Yo creo que somos lo que hacemos. No lo que decimos, ni lo que pensamos. Lo que hacemos.”

    · “Vivimos para descubrirnos. Cada día reiniciamos. Y los que están al lado a veces ven lo que uno deja de hacer.”

    · “La nostalgia es una herida abierta fuera del tiempo. Duele, pero enseña.”

    · “Capaz que el amor es eso: algo tan grande que no pasa por el ojo de una aguja.”

    · “A veces uno busca paz, pero en realidad se está escondiendo. Igual está bien. Son etapas. Hay que seguir.”

    · “Gracias por estos espacios libres. Por seguir creyendo que la palabra puede abrir una puerta.”

    El encuentro termina como empezó: entre risas, ritmo y silencio. Afuera, la tarde vibra como un beat.

    Adentro, quedan flotando las preguntas: ¿Quién sos?Y otra voz responde: Estoy descubriéndome.

    Ludmila

    KEntre los muros de madera de la casa, Ludmila habla del habitar, de los árboles, de las raíces, del amor y del movimiento. Su voz se entrelaza con la de su familia, con la memoria de los lugares y con la idea de migrar —de la tierra, del cuerpo, del alma.

    Fragmentos del encuentro

    · “Me sacaría un pedazo del techo. Porque me gusta ver cómo la luz cambia cuando las hojas de los árboles se mueven.”

    · “Habitar es, sobre todo, habitarse. Habitarse es autoconstruirse. Habitarse es ser un hogar ambulante, efímero y mutable.”

    · “El árbol es hogar, aún después de secarse. Se llena de hongos, de ninfas, de lechuzas nocturnas. Cambia el fulgor fotosintético por el lento devenir del suelo.”

    · “A veces creo que fui un árbol. Un roble ancho, con una copa gigante. Me quemaría un rayo y volvería cenizas, parte de muchos seres vivos.”

    · “Yo siempre quiero creer que la verdad no existe.”

    · “Todos los días lo que más soy es la mamá de Dante, Julieta y Nahuel.”

    · “Desde que tengo diez años sentía la ausencia de otra parte. Cuando conocí a Juan, ese hueco se cerró. Volví a ser el amor platónico de Platón.”

    · “Quiero invitarlos a que cuando entren acá vuelvan a ser niños.”

    · “Un espectáculo es una obra. Es un juego. Todo es verdad, en diferentes dimensiones.”

    · “Los artistas construimos momentos con la esperanza de que resuenen en la gente.”

    · “A veces no logro disfrutar los lugares porque siento que necesito seguir transitando. Pero aprendí a estar presente, y ahora puedo volver a migrar mejor.”

    · “Todos somos migrantes de alguna manera.”

    El encuentro termina con un silencio, un cuadro ofrecido, un abrazo y una vibración circular. Afuera, el bosque sigue respirando.

  • Diario de un bosque. Diario sonoro que reúne las voces del bosque a lo largo del día y la noche, trazando el mapa invisible de su paisaje sonoro. Intervención de Borja Minaya y Carmen Rodríguez (España).
    Registro vivo del paisaje acústico del 100×100×100

    Diario de un Bosque es una intervención en proceso que registra las voces cambiantes del territorio 100×100×100 a lo largo de todo el día y la noche, construyendo un archivo vivo de su paisaje acústico. Cada grabación revela cómo el entorno cambia según la hora, el clima y la intensidad de la vida que lo atraviesa.

    Al amanecer, el bosque despierta en un estallido de pájaros que cantan al unísono, tejiendo un coro que marca el inicio del día. En el mediodía emergen los ruidos de la vida cotidiana, pájaros, gallinas, ovejas y el paso lejano de algún vehículo. Al caer la noche, el territorio se transforma: rteros en guardia, grillos, ranas y los ecos de la cárcel del cerro, componiendo un paisaje más denso, casi hipnótico.

    El proyecto invita a escuchar el territorio como un organismo expandido: vibraciones, presencias, ausencias, resonancias y microeventos sonoros que configuran un ecosistema que no siempre se ve, pero siempre se oye.

    Actualmente en desarrollo, Diario de un Bosque se construye como un archivo abierto y en movimiento, una forma de habitar el bosque a través de la escucha.

    Las grabaciones

    00h Medianoche en el tajamar

    Los grillos marcan el ritmo mientras se oyen animales del tajamar. Más atrás, vacas que se quejan suavemente. Un paisaje nocturno denso pero tranquilo.

    02h Los trasnochadores

    Un grillo sostiene la noche junto al ladrido lejano de un perro y el viento que cruza el bosque. Una música distante acompaña este paisaje. Es como un mediodía sonoro, pero sin pájaros, en pausa.

    05h La primera claridad

    Aparece la primera luz del día. Los gallos despiertan y los pájaros responden desde distintos puntos del bosque. De fondo, una rave cercana hace sonar cumbia con bajos intensos, mezclándose con el despertar del territorio.

    08h Mañana en movimiento

    Los pájaros e insectos llenan el aire mientras, a lo lejos, canta algún gallo. Los trabajadores y sus herramientas empiezan a sonar, marcando el arranque del día.

    10h Viento entre las hojas

    El viento mueve las hojas de los árboles de forma constante. Al fondo se escuchan pájaros, gallinas y el paso lejano de algún coche.

    12h Cortina de agua al medio día

    Una cortina densa de gotas cae constante, marcando un ritmo que envuelve al bosque. El sonido se expande como una textura continua que diluye todo lo demás.

    13h Vida doméstica al calor del mediodía

    Pájaros, gallinas y ovejas se mezclan en un sonido cotidiano y cercano. Un coche pasa a lo lejos, sin romper la calma del momento.

    15h Despiertan los insectos con el calor

    Las chicharras empiezan a vibrar y llenan el aire. Los pájaros responden, ocupados en su búsqueda de comida bajo la tarde caliente.

    17h Tranquilidad de media tarde

    La escena es tranquila: algún pájaro suelto, insectos dispersos y una tórtola que aparece de vez en cuando. Es la hora más silenciosa del día, cuando el bosque baja el pulso.

    19h La tarde cae, teros en guardia

    Los teros anuncian su presencia mientras otros pájaros cierran el día. Los grillos y las ranas empiezan a despertar, marcando el inicio de la noche.

    20h Crepúsculo con ecos del cerro

    Los gritos que llegan desde la cárcel resuenan en la distancia y los perros responden. Grillos y ranas sostienen el fondo mientras la noche termina de instalarse.

    22h Noche llena y despierta

    Grillos y ranas lo ocupan todo con su sonido intenso. Entre ellos se cuelan aves nocturnas que atraviesan la oscuridad con sus llamados.

    Intervención de Borja Minaya y Carmen Rodríguez (España).

    Creadores escénicos españoles que llegaron a Sudamérica para iniciar una vida nómada y dedicar su camino a la investigación y creación escénica. Su práctica se orienta a las dramaturgias del territorio, la percepción y las formas sensibles de habitar un lugar.

    Esta intervención forma parte de la pasantía de gestión cultural y creación que realizaron junto a Tamara Cubas en el Museo de la Madera (MUMA), Rivera, durante el último trimestre de 2025, donde profundizaron en la escucha como herramienta de pensamiento, creación y vínculo con el entorno.

SOCIOS

MUMA – Museo de la Madera / Campo Abierto · Uruguay
Campo Abierto es un centro de acción descentralizado, ubicado en el departamento de Rivera, que promueve la capacidad y el pensamiento creativo de niños, jóvenes y adultos a través del arte, la cultura, la educación, la ciencia, la tecnología y la comunicación. Se concibe como una plataforma de intercambio y experimentación que enfatiza la multidisciplinariedad y la diversidad cultural. Desde 2025 sus programas se desarrollan bajo el MUMA – Museo de la Madera, en Camino Carancho km 3, Rivera. Realiza programas como NIDO, Encuentro Internacional de Artes Vivas, el Festival de la Madera y PURAHEI, campamento musical para adolescentes, entre otros.

Festival de la Madera · Uruguay
Creado en 2018, es un evento interdisciplinario de una semana, abierto a todo público, que reúne a operadores, diseñadores, ciudadanos, artistas, expertos y estudiantes interesados en la construcción con madera y en los bosques. Pone en valor la materia prima local a través de la arquitectura y el diseño, con talleres de diseño y construcción de estructuras en madera, charlas especializadas, feria de productos, espectáculos musicales y gastronomía. Cuenta con el apoyo de la Universidad de la República, la Intendencia de Rivera, el Ministerio de Turismo, los Fondos de Incentivo Cultural de la Dirección Nacional de Cultura, la Universidad Católica del Uruguay y empresas privadas. 100x100x100 inició sus actividades en el marco del festival.

FICHA TÉCNICA

Proyecto de: Tamara Cubas y Federico Lagomarsino

Lugar: MUMA – Museo de la Madera / Campo Abierto · Camino Carancho km 3, Rivera, Uruguay

Coordenadas: -30.97920932020095, -55.54078072362765

Superficie: 1 hectárea — 100 × 100 metros

Horizonte temporal: 100 años

Inauguración: octubre de 2024

Primera activación: Festival de la Madera, noviembre de 2024

Participantes: Atelier Fanelsa (Alemania) · Exceso Colectivo (Uruguay)

Activaciones · Año 0 (2024): Pabellón Fanelsa (Niklas Fanelsa) · Prácticas contemporáneas · Exceso Colectivo

Activaciones · Año 1 (2025): Insectario (Mariángeles Lacava) · Y todo lo demás (Fernando Rubio) · Diario de un bosque (Borja Minaya y Carmen Rodríguez)

Apoyo: Goethe-Institut, Alemania — Fondo de Proyectos de Artes Visuales

Estado: en curso

Goethe-Institut

FOTOS

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