Escultura realizada en madera de cedro rosa por la artista uruguaya Verónica Clavellinas. La pieza presenta una figura humana en movimiento, acompañada por un perro, unidos por una línea que sugiere vínculo, cuidado y tránsito compartido. La talla conserva la huella del trabajo manual, respetando las vetas y variaciones naturales de la madera, que aportan carácter y singularidad a la obra.
Cada escultura es única, con pequeñas diferencias propias del material y del proceso artesanal. La obra dialoga con lo cotidiano y lo simbólico, combinando síntesis formal y expresividad.