Figura en madera pintada
Esta garza caminando se presenta con un cuerpo geométrico de tono verde oliva, cubierto por manchas negras que acentúan su carácter gráfico. El largo pico rosado apunta hacia adelante, marcando la dirección del paso, mientras el ojo blanco y ovalado aporta expresividad y una atención serena. Las patas delgadas y desiguales, extendidas en pleno movimiento, transmiten la sensación de avance pausado, apoyadas sobre una base rectangular decorada con patrones rítmicos en azul y negro. Tallada en madera y pintada a mano, la pieza combina equilibrio, humor y estilización, evocando la elegancia natural del ave desde una mirada lúdica y contemporánea.