Figura en madera pintada
Una garza de cuello curvo y pico extendido se inclina hacia su cría, que permanece firme a su lado. La escena transmite cercanía y cuidado, trabajada con formas geométricas, colores vivos y patrones gráficos. Cada parte encaja como una estructura articulada que, sin perder síntesis, sugiere movimiento y vínculo. Hecha en madera y pintada a mano, esta figura celebra el vínculo entre generaciones.